
Nos levantamos, El Saratoga es un hotel boutique con una terraza única con vista a la Habana y una piscina que te hace sentir que estás en la época de esplendor de Cuba. Bajamos a desayunar justo antes de que cierren y mientrás nos servimos todo el personal comienza a recoger lo que queda y a empaquetarlo mientrás uno de los empleados está parado en la puerta avisando si se acerca un supervisor. Nuevamente nos damos cuenta como los empleados buscan lo que no pueden tener con el sueldo de 15CUC mensuales. Salimos y vamos a la fabrica de Tabacos Partagnan. Como dato interesante es todas las fábricas se hacen todas las marcas.
Salimos para buscar en la zona de Vedado la dirección de una casa que alquila habitaciones que conseguí en Lonely Planet Cuba. Parte de la experiencia es acercandose a la gente y que mejor manera que quedarse en la casa de una familia. La zona de Vedado sigue siendo una zona "bien" de la Habana. Las clases siguen existiendo en este sistema de "igualdades". En el camino el taxista nos habla de la manera en que se vive en el país. Abuelos, hijos, hermanos, cuñados, nietos deben compartir las casas. Si muere el que tiene registrado la casa, la familia hereda el derecho a continuar habitandola, pero debe volver a pagarsela al estado. "...Además. yo tengo un hijo de mi primer matrimonio que vive en Trinidad y no puedo traerlo a vivir conmigo si no saco un permiso complicadisimo para hacer el cambio de residencia. Y si lo traigo sin reportarlo, la gente del comité me acusa. Este es un estado policial". "Yo soy abogado, pero solo ganaba 15CUC y como taxista gano 50 CUC aproximadamente. Conseguir este trabajo no es fácil si no tienes contactos en el gobierno".

Llegamos a la casa de Luis, el tiene la habitación ocupada pero nos pone en contacto con Arnaldo. Nos muestran la habitación y es un anexo con entrada independiente, patio y cocina. Por 30 CUC nos decidimos quedar acá. Arnaldo es muy amable y nos lleva a la tienda para hacer algunas compras. Es como una tienda de conveniencia pequeña que vende viveres, cerveza y artículos de higiene personal. En esta tienda compran los cubanos, pero los precios son en CUC y con un sueldo de 15 CUC no se puede comprar nada en este lugar. Arnaldo nos dice: "La buena vida cuesta, hay maneras mas baratas pero no son vida". Nos tomamos varias cervezas a 1 CUC cada una mientrás conversamos. Sin duda hay diferencia de clases y hay un estado que se hace la vista gorda ante estas diferencias, incluso abriendo espacios para que gente como Arnaldo pueda hacer pequeños negocios que le permitan vivir un poco. Arnaldo puede alquilar la habitación de su casa, pero el estado que dice que lo que TODOS necesitan para vivir son 20 CUC, le cobra 300 CUC de impuesto mensual por el derecho a alquilar la habitación.

Arnaldo tiene un celular y nos invita a la Alianza Francesa a almorzar. En el camino mientrás conversamos sale una frase: " Con el Ché, este país no estaría así".
Comemos congrí, carne y cerveza en un ambiente cubano pero no para todos los cubanos, solo para los que lo puedan pagar.
El mesonero, muy simpático, se emociona al ver que somos venezolanos y nos habla del juego que le ganó la noche anterior Cuba a Venezuela en el torneo del Alba. No puede creer que no estemos muy enterados de esta noticia, sobretodo cuando el lo vió por TVES (el canal venezolano que se ve en Cuba). Nos preguntá como hicimos para viajar. Cuando le decimos que sencillamente fuimos a comprar el boleto y nos montamos en el avión vemos la expresión de asombro y esperanza en su cara. El quiere viajar, puede reunir 500 CUC para hacerlo ya que trabaja en turismo, pero sabe que no puede hacerlo. "Esta bien que no podamos ir a USA por los problemas que tenemos, pero por que no nos dejan salir al resto del mundo". Su mirada se ilumina solo de imaginar el poder viajar como lo hacemos nosotros.
Vamos al callejón de Hamel y a Copelia, la famosa heladería frente al Hotel Habana Libre. Hay una entrada para extranjeros y otra para cubanos. Hoy a sido un día para ver la esclavitud del siglo XXI.
Arnaldo ha sido un muy amable anfitrión, nos ayuda a reservar el tour a Viñales y nos recomienda salir Habana Café a ver el show de Cabaret. El se queda en su casa con su hijo y unas amigas jugando dominó.
El el Melia Cohiba está el Habana Café. Es como el Cabaret de la película "Ciudad perdida": Avión, carro, bailarinas, turistas y hasta jineteras comerciando. Sin duda un muy buen show en un lugar agradable salpicado de la realidad cubana actual.